Al escribir esta columna, me estoy preparando para dos consagraciones muy importantes que se llevarán a cabo esta semana.

El 11 de junio, como parte de los preparativos para la celebración del 250º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia, los obispos de Estados Unidos consagrarán al país al Sagrado Corazón de Jesús.

Nosotros, unos 250 obispos de todo Estados Unidos, nos reuniremos en Orlando, Florida, del 10 al 12 de junio para nuestra Asamblea Anual de Primavera. El jueves 11 de junio iremos en autobús al santuario cercano de María, Reina del Universo. Ahí celebraremos una misa vespertina, seguida de la consagración.

Como parte de los preparativos para la consagración de los Estados Unidos de América al Sagrado Corazón de Jesús, se invitó a las parroquias de todo el país a unirse a los obispos para celebrar la consagración de nuestra nación al Sagrado Corazón. Publicamos la novena oficial al Sagrado Corazón en el Southern Nebraska Register, junto con información de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB). También enviamos la novena, día a día, a quienes reciben nuestros correos electrónicos diocesanos de Flocknote.

Una pregunta que uno podría hacerse es: “¿Qué significa una consagración al Sagrado Corazón y por qué estamos consagrando nuestro país al Sagrado Corazón?” Mi buen amigo, el obispo Kevin Rhoades, obispo de la Diócesis de Fort Wayne-South Bend, ex presidente del Comité de los Obispos de Estados Unidos para la Libertad Religiosa (del que actualmente soy miembro) y secretario de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, explica muy bien el significado y el propósito de este evento histórico.

El obispo Rhoades escribe en una columna para “Franciscan at Home”, del Centro Franciscano para la Evangelización y la Renovación de la Universidad Franciscana de Steubenville:

“Al consagrar nuestra nación al Sagrado Corazón de Jesús durante el semiquincentenario, estaremos confiando nuestra nación al amor y al cuidado de Jesús, el Redentor del mundo. Al mismo tiempo, la consagración servirá para recordarles a los católicos nuestra tarea de servir a nuestra nación ‘perfeccionando el orden temporal con el espíritu del Evangelio’, como enseñó el Concilio Vaticano II.”

El obispo Rhoades continúa diciendo:

“En su cuarta y última encíclica, Dilexit Nos (DN), el Papa Francisco puso la devoción al Sagrado Corazón en primer plano en la vida católica como el símbolo supremo del ‘amor humano y divino’ del Corazón de Jesús. Y en su primera exhortación apostólica, Dilexi Te, el Papa León XIV nos invita a contemplar el amor de Cristo, que nos impulsa a la misión en nuestro mundo que sufre hoy en día. El predecesor y homónimo del papa León, el papa León XIII, había enseñado que ‘en el Sagrado Corazón hay un símbolo y una imagen tangible del amor infinito de Jesucristo que nos impulsa a amarnos los unos a los otros’. Él animó a las personas para que hicieran un acto de consagración al Sagrado Corazón de Jesús cuando consagró al mundo entero al Sagrado Corazón en 1899. León XIII les recordó a todos que ‘cualquier honor, veneración y amor que se le dé a este Corazón divino se le da, de verdad y en realidad, al mismo Cristo’. Basándose en las enseñanzas del papa León XIII, el papa Pío XI se refirió a la ‘piadosa costumbre’ de consagrar la nación al Sagrado Corazón de Jesús como una forma de reconocer el reinado de Cristo.

“La consagración de nuestra nación al Sagrado Corazón de Jesús en 2026 es una oportunidad para promover la devoción al Sagrado Corazón en nuestras familias, parroquias, escuelas y otras instituciones. Esta devoción tiene un profundo significado espiritual y teológico. El Corazón de Jesús expresa la esencia misma del cristianismo: la Buena Nueva del amor apasionado de Dios por la humanidad, revelado en la Encarnación de Su Hijo y en Su redención de la humanidad al amarnos ‘hasta el fin’ (Jn. 13,1).

"El Corazón de Jesús, traspasado por la lanza del soldado, se convirtió en la fuente de vida y santidad que se nos transmite en el bautismo y la Eucaristía, ‘los dos sacramentos fundamentales por los que vive la Iglesia’. En Dilexit Nos, el Papa Francisco propuso a toda la Iglesia ‘una reflexión renovada sobre el amor de Cristo representado en su Sagrado Corazón. Porque ahí encontramos todo el Evangelio, una síntesis de las verdades de nuestra fe, todo lo que adoramos y buscamos en la fe, todo lo que responde a nuestras necesidades más profundas’ (89)”.

Con estos pensamientos en nuestros corazones y mentes, por favor únanse a mí para encomendar a nuestra querida nación al Sagrado Corazón de Jesús.

A nivel local, el Sagrado Corazón también servirá como una “Estrella Polar” que nos guíe en la Diócesis de Lincoln en los próximos años. El Sagrado Corazón de Jesús ha sido clave en la elaboración de nuestro plan pastoral Un Solo Corazón en Cristo, que acabamos de presentar, así como en mi propio crecimiento espiritual.

Nuestro Señor se le apareció a Santa Margarita María Alacoque en Paray-le-Monial, Francia, varias veces entre diciembre de 1673 y junio de 1675, y le reveló Su Sagrado Corazón. Cuando era un católico recién convertido y estaba discerniendo mi vocación, visité Paray-le-Monial y la experiencia que viví ahí me dio la paz y la inspiración para seguir con mi discernimiento.

Mientras elaborábamos nuestro plan pastoral Un Solo Corazón en Cristo para guiar a la diócesis durante los próximos cinco años, decidimos usar el Sagrado Corazón como imagen representativa del plan. También rezamos para que el Sagrado Corazón de Jesús nos guíe en nuestro esfuerzo por acercar a todos en la diócesis de Lincoln a Cristo a través de los principios y prioridades que hemos identificado.

Con eso en mente, los invito a acompañarme en una hora santa muy especial el viernes 12 de junio a las 7 p. m. en la Catedral de Cristo Resucitado en Lincoln. Oraremos y reflexionaremos, y consagraré nuestra diócesis al Sagrado Corazón de Jesús. Si no pueden asistir en persona, los invito a rezar conmigo el viernes por la noche, desde su propia casa o cuando tengan la oportunidad, y los invito a que en las próximas semanas dediquen un rato de silencio a la oración por nuestra diócesis. Aquí les dejo un enlace a algunas oraciones que tal vez quieran usar: www.usccb.org/consecration-united-states-sacred-heart-jesus

Que la misericordia, el amor y la paz del Sagrado Corazón de Jesús bendigan a nuestro país y a nuestra diócesis de una manera maravillosa mientras nos preparamos para celebrar el 250º aniversario de estos queridos Estados Unidos.